LA ALAMEDA

La avenida que fue conocida como Alameda fue abierta por Pascual Madoz, un político progresista liberal del siglo XIX, que vivió el exilio, nacido en Pamplona en 1806 y que murió en Génova en 1970.

Político importante, ministro de Hacienda y gobernador de Barcelona, hombre de gran cultura, publicó un diccionario enciclopédico en el que dedicó a Zarauz 12 páginas. Compró los terrenos que daban al mar que iban desde la Plazuela de Ayestarán, es decir, desde lo que hoy es la Calle San Francisco, hasta donde lo que luego sería la Avenida de Navarra. En dichos campos construyó en 1856 la Fabril Linera de Zarauz, la primera fábrica que hubo en el pueblo y que llegó a tener 170 operarios. Posteriormente, en estos terrenos se construyeron el Gran Hotel, y las villas Monteagudo, Santillana, San Luis y Carmen o Lécera.

Hizo un estudio para poder hacer lo que hoy es el puerto y evitar tener que dejar las chalupas en la playa de la arena, puerto que construyó con su dinero. Abrió la calle que limitaba con sus terrenos y que sería llamada Alameda de Madoz, pagando el 10 por ciento del coste de su bolsillo, vía que luego sería prolongada y conocida como Avenida de Navarra y que gestionó desde el gobierno cuando fue nombrado ministro de Hacienda en 1855. Puso de moda en la aristocracia española los baños de mar como remedio a enfermedades por lo que se puede decir que fue el primer impulsor del turismo en la villa.

Se dice que nunca quiso ninguna condecoración, que solo pidió que cuando muriera, se conservara, con el nombre que tuvo, la Alameda de Madoz, algo que desgraciadamente no se ha hecho.

Dicha avenida cruzaba Zarauz en el tramo que va desde lo que hoy es Sanz Enea hasta la calle de San Francisco y fue tristemente talada en 1969. Un hecho importante en las vías de comunicación, el urbanismo de la villa y los efectos que produjo en la sociedad.

Un paseo clásico inmortalizado por las villas que quedaban a sus lados, desapareció. Los centenarios plátanos de sombra (Platanus hispánica) que cubrían las aceras dejaron paso a una avenida de 4 carriles fría y sin sombra. Dura. La amplia acera de grava pasó a ser estrecha y de pavimento cerámico. Lo que fue un paseo sombreado y apacible pensado para el peatón se convierte en una avenida en la que el protagonista son los coches, el ruido, la polución.  

A partir de ese entonces, el malecón toma mayor importancia pues deja de ser agradable pasear, caminar por lo que fue la arteria peatonal de Zarauz, la Alameda.

Si bien la Villa siempre había vivido hacia el mar desde los comienzos de su historia, a partir de el verano del 69 el malecón se convierte en el paseo de los veraneantes y naturales del lugar.

Si insisto en ello es porque creo que existe a partir de ese momento un cambio. La gente, los paseantes, se acercan al mar indirectamente, para evitar el ruido, la polución, el sol en verano. La consecuencia es que poco a poco, Zarauz va cambiando, haciendo del mar el paisaje, evolucionando para acabar en la playa, en la orilla. Es la primera aproximación de la sociedad ajena a las olas, al horizonte.

01.Alameda.jpg
02.Alameda.jpg
04.Alameda.Basurko.jpg
06.Alameda.1969.jpg
07Alameda.Gar.1969.jpg